La historia que sigue tiene como protagonista al Cristo del Gran Poder. Pero no es una historia de Semana Santa. Tiene también como protagonista a un futbolista del Sevilla. Pero tampoco es una historia de fútbol. O no solo es una historia de fútbol ni es solo una historia de Semana Santa. Es una historia a un tiempo mágica y real, exactamente como la ciudad en la que transcurre: Sevilla.