El 13 de octubre de 1972, un avión de la fuerza aérea uruguaya se estrelló en Los Andes. Tras 72 días soportando bajas temperaturas y alimentándose de la carne congelada de los muertos, solo 16 viajeros sobrevivieron. Eduardo fue una de ellos. La historio inspiró un libro y una película de igual nombre -“¡Viven!”- y casi medio siglo después sigue conmoviendo a quien la escucha, sobre todo si quien la cuenta la vivió en primera persona.